El capítulo 568 de La Promesa promete ser uno de los más intensos y reveladores hasta la fecha. Leocadia, la mujer que ha ido ganando poder en silencio, comienza a ver cómo su castillo de mentiras empieza a tambalearse peligrosamente. El enfrentamiento con Pía, alimentado por las investigaciones secretas de Curro, hace que las sombras del pasado se ciernan sobre ella con fuerza.
Todo comienza con unas preguntas aparentemente inocentes. Pero Pía, hábil y perspicaz, lanza dardos certeros sobre la sospechosa muerte del doctor Gamarra y la trágica caída de Jana. Leocadia intenta esquivar las insinuaciones, pero sus evasivas solo confirman las sospechas. La tensión crece. Curro, decidido a hacer justicia por su hermana, ve cada vez más claro que Leocadia no solo oculta información… podría haber sido la mente detrás de todo.
Mientras tanto, en los pasillos de la finca, se gesta otra guerra: María Fernández está a punto de ser despedida, víctima de la dureza de Petra. Teresa, Vera y Lope intentan evitar lo inevitable, mientras el pequeño Antoñito debe esconderse incluso de su propia madre. El ambiente es irrespirable. Todos temen que un error revele los secretos que se esconden entre los muros del palacio.
Por su parte, Alonso, aún destrozado por la desaparición de Cruz y la marcha de su hijo, recibe un nuevo golpe emocional: Leocadia se ha instalado en la habitación de su esposa. Su reacción mezcla desconcierto, furia y, sobre todo, una rendición silenciosa. Leocadia lo ha conseguido: ha penetrado hasta el corazón simbólico de la familia. ¿Pero a qué precio?
A pesar de su aparente dominio, la propia Leocadia comienza a sentirse acorralada. Sabe que Pía y Curro no se detendrán hasta destapar toda la verdad. Los documentos que podrían incriminarla han desaparecido, y empieza a sospechar que Curro podría tenerlos. El temor a ser descubierta la consume por dentro, aunque no lo muestra. Sabe que un solo paso en falso podría hacerla caer.
Y como si el destino quisiera ponerla a prueba, una visita inesperada amenaza con destapar secretos aún más oscuros. En paralelo, Martina, sobrecargada por la gestión de la finca, siente que su mundo se desmorona, y su prometido Jacobo se muestra cada vez más ausente y distante. Su única distracción parece ser el picnic organizado por Leocadia, supuestamente para relajar los ánimos… pero ¿esconde algo más?
Curro, obligado a encargarse del evento, comienza a sospechar que todo es una maniobra para controlarlo. Sin embargo, acepta la tarea con un plan en mente: vigilar de cerca a Leocadia y sus movimientos. Lo que nadie espera es que este picnic, aparentemente inocente, pueda convertirse en el escenario de una nueva tragedia.
¿Logrará alguien detener a Leocadia antes de que sea demasiado tarde? ¿O su plan seguirá avanzando hasta arrasar con todos a su paso? La cuenta atrás ha comenzado.