El próximo capítulo de La Promesa, que se emitirá este lunes 7 de abril a las 17:30 horas en La 1, promete ser uno de los más intensos de la temporada. La tensión se respira en cada rincón del palacio mientras se desencadenan acontecimientos que marcarán un antes y un después para los personajes. El misterio, el drama y las emociones al límite se apoderan de la trama en una jornada donde nadie quedará indiferente.
Manuel, atrapado entre el pasado que lo atormenta y las responsabilidades del presente, se debate con fuerza interna: ¿quedarse en el palacio o marcharse para siempre? Su indecisión podría cambiar el destino de toda su familia. Mientras tanto, Catalina, presionada por Adriano y su hermano, enfrenta contracciones cada vez más dolorosas. El parto se acerca en medio de un caos familiar y emocional.
Pero el golpe más duro llega con una noticia devastadora: Dieguito ha desaparecido sin dejar rastro. La angustia de Pía es incontenible. Ha buscado al niño por todos los rincones del palacio, interrogado a sirvientes, guardias y mozos de cuadra, pero nadie ha visto nada. La sensación de que algo siniestro se oculta tras esta desaparición va en aumento. ¿Es este un movimiento del asesino que aún ronda entre ellos?
Curro, por su parte, continúa investigando el supuesto accidente que casi le cuesta la vida. Sus sospechas se confirman al descubrir que las pruebas han sido misteriosamente eliminadas. Los rastros del sabotaje a su montura han desaparecido, dejándolo sin forma de probar que fue un atentado. La paranoia lo consume, pero su instinto le dice que el culpable sigue cerca… y aún no ha terminado.
En medio de estos conflictos, Simona se enfrenta al mayor dolor de madre: el rechazo de su hijo Antoñito. El muchacho, dolido y confundido, se aleja de ella, dejándola rota. Simona culpa a Candela y Vera por haberle ocultado su paradero, y su resentimiento amenaza con romper los pocos lazos que aún sostienen al servicio unido.
Leocadia tampoco tiene un respiro: el anuncio de Alonso de que ha contactado al mejor abogado penalista para revisar el caso de Cruz la deja temblando. Si la marquesa logra salir de prisión, sus secretos podrían salir a la luz. El miedo la consume, y su máscara de control comienza a agrietarse.
Por último, Jacobo muestra su rostro más cruel con Ángela, despreciándola con comentarios humillantes. La joven, aunque fuerte, empieza a ceder bajo el peso de una relación tóxica. Todo mientras Adriano insiste en casarse con Catalina, ignorando el desprecio de ella, que ya no oculta su rechazo.
El capítulo culminará con la noche cayendo sobre el palacio, sumiendo todo en una atmósfera sombría. Entre susurros, miradas cargadas de sospechas y un niño aún desaparecido, el asesino parece haber dado un nuevo paso. Y la pregunta es inevitable: ¿quién será el siguiente en caer?