En el esperado capítulo 279 de Sueños de libertad, que se emitirá el 2 de abril, la tensión alcanza su punto máximo cuando Don Pedro, siempre atento y dominante, descubre el gran secreto que Luis ha estado ocultando: su pérdida del sentido del olfato. Esta revelación impactante transforma la rutina en la empresa en un campo de batalla emocional. Luis, acorralado por la mirada implacable de su jefe, se ve forzado a confesar su condición, arriesgando no solo su carrera profesional, sino también la confianza de todos los que le rodean. La desconfianza se instala, y el futuro del perfumista queda pendiendo de un hilo.
Mientras tanto, en una escena cargada de dramatismo familiar, Damián presencia una escena inesperada: su hijo Andrés y Begoña envueltos en un abrazo íntimo y clandestino. Lo que en un principio parece un momento tierno se transforma en una traición que sacude los cimientos morales del patriarca. Atrapado entre la rabia y el desconcierto, Damián se enfrenta a una verdad dolorosa que pone en riesgo la estabilidad de su familia.
Por su parte, Begoña se ve obligada a tomar decisiones difíciles con respecto a Manuela, cuya honestidad se encuentra bajo sospecha. Sin embargo, la tierna intervención de Julia provoca un giro emocional en Begoña, quien opta por darle una nueva oportunidad a la empleada, aunque bajo estrictas condiciones. Este acto de humanidad abre una nueva etapa en la dinámica del hogar.
En el mundo empresarial, Don Pedro continúa su juego de poder, excluyendo a Marta y Joaquín de una reunión estratégica con inversores y colocando en su lugar a Tao. Esta maniobra, claramente calculada, genera una ola de indignación entre los trabajadores, especialmente en Joaquín, quien comienza a cuestionar seriamente el liderazgo de Pedro.
A su vez, la historia da un giro nostálgico con Marta entregando a Pelayo un perfume que Darío había escogido para él, desatando recuerdos profundos y emociones que habían sido sepultadas. Aunque los sentimientos resurgen, Pelayo decide no ceder ante el deseo, priorizando su carrera política por encima de un amor del pasado.
Y como si todo esto no fuese suficiente, en el laboratorio, un error en la creación de un nuevo perfume despierta las sospechas de Irene, quien descubre que algo no anda bien con Luis. La presión se intensifica, y pronto, la verdad sale a la luz: Luis debe confesar su anosmia frente a todos, provocando una ola de incertidumbre y desconcierto en la empresa.
Este capítulo promete ser uno de los más explosivos hasta ahora, con secretos expuestos, amores prohibidos, traiciones familiares y movimientos estratégicos que marcarán un antes y un después en Sueños de libertad.