En un giro dramático de los acontecimientos de La Promesa, Pía y Curro logran reunir todas las pistas necesarias que finalmente revelan la verdad sobre lo sucedido con Hanna. Después de meses de investigación, los dos personajes han estado trabajando incansablemente para descubrir quién fue el verdadero responsable del disparo que cambió la vida de Hanna. Su investigación los lleva a una verdad aterradora: el culpable no es Cruz, como todos habían creído, sino una persona que está directamente relacionada con el poder en el palacio.
La trama da un giro inesperado cuando, mientras Cruz enfrenta el juicio por el atentado contra Hanna, Pía y Curro irrumpen en la sala de audiencias. A pesar de los esfuerzos para mantener a Cruz como la culpable, Pía y Curro llegan en el momento justo para hacer una revelación explosiva: la verdadera responsable de lo que ocurrió con Hanna es Leocadia Molina, y las pruebas están a punto de salir a la luz.
La escena comienza con una mañana tranquila, pero para Pía y Curro, esta es una oportunidad crucial para aclarar todo lo que ha sucedido. Después de descubrir documentos importantes del médico Gamarra que probaban que Hanna estaba mejorando, se dan cuenta de que el tratamiento fue saboteado, y que Gamarra fue eliminado para evitar que revelara la verdad. Mientras se preparan para enfrentar la situación, Pía y Curro son interrumpidos por Petra, quien, sospechosa de sus acciones, no duda en advertirles de que no sigan indagando en el pasado. Pero la determinación de Pía y Curro no puede ser detenida.
En la sala del tribunal, el clima es tenso cuando la jueza se prepara para leer la sentencia de Cruz. Sin embargo, la llegada inesperada de Pía y Curro interrumpe todo. Con firmeza, Curro declara que Cruz no es la culpable y que la verdadera autora del disparo es Leocadia Molina. Esta acusación cambia radicalmente el curso del juicio, y todos los presentes quedan atónitos. La jueza, sorprendida por las nuevas pruebas y acusaciones, decide suspender la sentencia contra Cruz y abrir una investigación formal contra Leocadia.
El momento culminante llega cuando Leocadia aparece en la sala del tribunal, y la tensión alcanza su punto máximo. A medida que la jueza le lanza las acusaciones formales, Leocadia intenta defenderse, pero su furia y desesperación se hacen evidentes. La sala queda en un silencio tenso, mientras los testigos observan con incredulidad cómo todo lo que creían cierto se desploma ante sus ojos.
La situación toma un giro aún más dramático cuando la fiscal solicita la prisión preventiva de Leocadia para garantizar que no interfiera en el proceso. A medida que los guardias la arrestan, el público reacciona con asombro y desconfianza. Curro observa desde la distancia, con una mirada serena pero llena de emoción por finalmente hacer justicia, mientras Petra, que había sido cómplice, se encuentra ausente, dejando a Leocadia enfrentando el colapso de su imperio.
La trama de La Promesa se adentra en un nuevo capítulo lleno de revelaciones, traiciones y giros dramáticos, y el futuro de muchos personajes está ahora en manos de las decisiones tomadas en el tribunal.