En este capítulo, Don Pedro y Marta protagonizan una acalorada discusión debido a un desacuerdo sobre la venta a domicilio. Don Pedro, quien tiene una visión más tradicional de los negocios, se opone firmemente a la idea de Marta, que propone llevar los productos directamente a los hogares de los clientes. Él considera que esta práctica es innecesaria y arriesgada, pues prefiere mantener el sistema de ventas establecido, que ha funcionado durante años. Marta, por otro lado, está convencida de que esta nueva estrategia es la forma de atraer más clientes y modernizar el negocio. A lo largo de la conversación, la tensión entre ambos aumenta, ya que no solo se enfrentan en términos de métodos, sino también en cuanto a la filosofía de trabajo.
Mientras Marta argumenta que la venta a domicilio representa una oportunidad de crecimiento, Don Pedro insiste en que podría traer más problemas que beneficios. La discusión refleja no solo el conflicto entre dos formas de hacer negocios, sino también la lucha de generaciones con diferentes enfoques. Aunque Marta intenta convencer a Don Pedro de los beneficios de su propuesta, él se muestra terco y no dispuesto a aceptar un cambio tan radical. Este enfrentamiento pone en evidencia las diferencias de perspectiva y el choque entre el conservadurismo de Don Pedro y la visión innovadora de Marta, dejando en el aire el futuro de su colaboración y el rumbo que tomará el negocio.